
Escribo con la convicción de ser escuchada, escribo con el deseo de que las palabras fluyan hasta quíen las merece leer. Escribo siempre, con la sensación de nostalgía. Pienso en el y en El. Pienso en todos nosotros y el tiempo perdido, en lo que con todas nuestras fuerzas alguna vez quisimos ser, pero que lamentablemente ya no fue. En nuestras risas, en nuestros miedos, en los restos de la ambición de esa vida que nunca tuvimos. Pienso en las verdades que siempre estubieron a punto de surgir, en lo olvidado, en lo odiado, en todo lo que nunca nos atrevimos a decir. Un trago, un cenicero, algo para comer, unos cigarros, risas, bromas pesadas ( unas más que otra),y denuevo risas. Sueños inconclusos, deseos muertos. Tantos muertos.
Escribo desde el principio con intenciones de nada. Desde el primero partieron tambien los exesos, lo sucio, lo obseno, lo malo,lo bueno, lo hermoso, lo alentador, en una confución de bellos sentimientos sentidos en vano. El mundo era el incio y el final, y no había ni hay más que eso. A las cosas ya se le habían asignado nombres, y cada humano tenía una funcion en particular, y nadie nos pido la opinión sobre lo que estaba por venir.
Despues con el tercero( para no mencionar el error que fue el segundo)y su llegada, no quisimos ni pedimos más. Mi amiga lo recibio como si lo hubiera deseado, "el es el", y nadie opinó lo contrario, aunque en el fondo todos dudabamos, y la verdad esque el " era el", y como no quererlo, como no odiarlo, como no detestar cada suspiro, como no anciar cada palabra. Había que obligarlo a vivir, levantarlo, alentarlo, decifrarlo, instruirlo, contemplarlo, comprenderlo, perdonarlo. Como no perdonarlo.

La vida está llena de errores, pero sin errores no es posible vivir. Aceptémoslos y recordemos lo bueno y lo hermoso. Saludos cordiales.
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